Mi vida ha estado muy marcada por la familia y el deporte. De hecho diría que son cosas que me definen. Mi familia ha sido mi pilar. Siempre presentes, apoyándome en todos mis proyectos y desafíos, así como también he podido compartir con ellos el gusto y la pasión por el deporte.
A los 7 años empecé a jugar hockey en el Prince of Wales Country Club, punto de encuentro de mi familia y amigos. Fue ahí donde aprendí la importancia del trabajo y de la competencia en equipo. Luego, cambié totalmente de ambiente y me fui al mar. Con mi familia pasábamos largas temporadas en Algarrobo, todos adentro del agua con alguna vela, preocupados del viento y de la navegación. Fue así como entré al windsurf, deporte que me enseñó mucho de disciplina, pues necesitaba un gran estado físico para cumplir mis metas y con gran esfuerzo logré ser campeón chileno y vicecampeón sudamericano. Luego estuve un poco alejado de todo lo que era mi mundo. Me fui a estudiar a Estados Unidos, experiencia que me marcó y me dejó grandes enseñanzas, pude crecer y darme cuenta de la importancia de la familia y del trabajo, así como también aprender a ser independiente. Cuando volví a Chile, tuve un reencuentro con mis amigos del hockey del Country, volví a jugar, siendo uno de los arqueros del equipo, lo que me llenó de alegría y de recuerdos de infancia.
Años más tarde, comencé a jugar golf, deporte que hasta el día de hoy sigo haciendo junto a mi familia y amigos y que me enseña siempre a tener paciencia.
Otra de mis pasiones es la fotografía. Mi mamá sacaba fotos y yo la acompañaba e iba aprendiendo de a poco. Para poder perfeccionarme hice varios cursos, que hoy me permiten tener un mejor nivel e ir aventurándome más en el entretenido mundo de la fotografía. Actualmente saco fotos a deportistas, lo cual me ayuda a mezclar mis grandes pasiones.